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Virginia Villaplana, María Ruido y Juan Luis Moraza. Comisaria: Montse Romaní

En un marco de consulta, intercambio y debate, el Espai 22a presentó en Barcelona la revista de crítica de cine y audiovisual Banda Aparte. Esta publicación se ha caracterizado por acoger aquellos discursos que se sitúan al margen de la información estrictamente cinematográfica y audiovisual que ofrece habitualmente el mercado. Un apartado especial, Imaginando identidades, reunía en el Espai 22a los textos y trabajos en vídeo de una serie de autores que participaron en el ciclo temático de la sección "Toponimias" de Banda Aparte, que reflexionaba sobre los procesos de construcción de las identidades y los mecanismos de producción de la subjectividad a través de recientes prácticas audiovisuales. Paralelamente, se celebró en la Fundació "La Caixa" de Barcelona un ciclo de conferencias, a cargo de los artistas Virginia Villaplana, María Ruido y Juan Luis Moraza.

 
 
Pinball gira alrededor del concepto de adicción. Dani Montlleó presentó dos prototipos de la marca Spoon Syndicate, creada por el propio artista en 1999. Se trata de dos máquinas que impiden un juego normal. Por otra parte, la exposición presentaba también una pieza que hacía referencia a un importante coleccionista de arte estadounidense. El proyecto Spoon Syndicate de Dani Montlleó, al introducir los mecanismos de la producción industrial y del marketing, pretende reflexionar sobre la autoría artística y sobre nuestra relación con los objetos.  
 
Mine Control es Zack Simpson y Jim Greer, dos programadores de videojuegos provenientes, respectivamente, de Austin, Texas y San Francisco, California, que viven en Barcelona. Shadow Garden esta formado por una serie de ambientes digitales con los que el público puede interactuar. El participante usa su sombra para jugar con un espacio imaginario creado por una combinación de imágenes sintéticas y naturales. En vez de limitarse a utilizar al ratón y el monitor, el participante usa la totalidad de su cuerpo en unas instalaciones interactivas inéditas.  
 
El ciclo Off-site se inició con una exposición de trabajos de Jordi Canudas y Alfredo Costa Monteiro. Se trata de dos artistas cuya obra más reciente ha tendido hacia la inmaterialidad y la depuración del lenguaje expresivo. El poeta, músico y escultor portugués Alfredo Costa Monteiro presentaba unas propuestas escultóricas en las que la sonoridad desempeña un papel fundamental como elemento significativo. En dichas obras, Costa Monteiro se vale del sonido para otorgar un carácter enigmático y siniestro a ciertos objetos y espacios cotidianos. El escultor y fotógrafo catalán Jordi Canudas expuso, por su parte, una serie de fotografías proyectadas sobre las paredes del espacio expositivo de 22a. Estas propuestas, que representan un ejemplo significativo del trabajo más reciente del artista, aluden al estado de angustia y soledad a que está sometido el sujeto contemporáneo. Son unas imágenes que, pese a su inevitable carácter referencial, poseen un cierto regusto abstracto y que traslucen una fascinación por creadores como el escritor irlandés Samuel Beckett.  
 

 

 

La obra que el Francesc Ruiz presentó en el Espai 22a partía del descubrimiento de que, en Barcelona, el edificio del Corte Inglés y el Hotel Barceló de Sants tienen acceso directo a través del metro, de manera que no es necesario salir al exterior para desplazarse del uno al otro. Ambos edificios constituyen así una especie de estructura arquitectónica y social autónoma, como una alternativa neurótica de la realidad. Francesc Ruiz la ponía en evidencia plásticamente, con una gran composición pictórica que establecía el mapa del juego solipsista del consumo.  
 
El proyecto Extrabásico, del diseñador Martín Azúa, formula la propuesta de un diseño social que tiene como punto de partida la atención por las necesidades básicas del individuo. La exposición Extrabásico en el Espai 22a presentaba y documentaba un emblema creado por Martín Azúa que amplía las funciones del célebre de la Cruz Roja, reivindicando el concepto de igualdad social frente a la simple ayuda humanitaria. Esta propuesta incluía la presentación de objetos de la línea Extrabásico. La exposición se ligó a la experiencia social Encuentro InterAction, fundamentada en los cojines InterAction, que inducen a una experiencia lúdica de intercambios personales. De este acontecimiento se realizaron diversas ediciones, con público infantil y adulto, en el centro cívico El Sortidor del Distrito de Poble Sec de Barcelona. .  
 

Jordi Canudas, Alfredo Costa Monteiro, Art Larson, Sam Rousseau, Pep Dardanyà, Domènec, Antonio Ortega, Daniel Chust Peters, Christoph Hafner, Toni Giró, Àngel Corral, Helena Genís, Glòria Safont-Tria y Gaspar Burón.Comisarios: Àlex Mitrani y Eduardo Pérez Soler

Bajo el título de Off-Site, El Espai 22a presentó un ciclo de 7 exposiciones que pretendía mostrar la vitalidad de la producción artística en la Barcelona actual. Off-site recogió las propuestas de diversos artistas que alcanzaron la madurez artística en la década de los noventa, pero que ya poseen un lenguaje creativo consolidado y una trayectoria reconocida. Aunque los artistas presentes en Off-site tratan problemas diferentes, todos ellos comparten vínculos generacionales y hacen patente una visión similar sobre la naturaleza y el alcance de la producción artística. Off-site, puede ser leído com una gran exposición que se presenta de una manera diacrónica: a diferencia de la gran mayoría de muestras artísticas, que suelen exibir las obras de forma simultánea, el proyecto Off-site puede ser entendido como una exposición que se desarrolla en el tiempo, a partir de una sucesión de diversos fragmentos.

 
 
Los trabajos de Art Larson y Sam Rousseau tienen en común, en muchas de sus propuestas, un uso intencionado y provocador de la agresividad. Pero sus planteamientos son distintos. Art Larson, aunque en ocasiones se acerque a la escatología, alude en su obra a los procesos íntimos de purificación de un modo sutil y elaborado. Hay también en su trabajo una nostalgia latente por una naturaleza romántica. Art Larson presentó una instalación, una serie de peliculas en S8 y dibujos. Sam Rousseau resulta irónico e irreverente. Provoca al espectador a partir de un trabajo muy físico que incluso parodia el arte tecnológico e interactivo a partir del uso de sus propias técnicas. Las alienaciones de la pretendida sociedad de la comunicación son el objetivo de su arte crítico. Sam Rousseau presentó una instalación, un video y una serie de dibujos.